NUESTRO ENTORNO

Compromiso ciudadano por la convivencia sonora en Bizkaia

El ruido nos enferma

Texto y fotografías: Sección de Prevención Ambiental- Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural

La Diputación Foral de Bizkaia va a poner en marcha una campaña de concienciación sobre la repercusión del ruido que generamos en nuestro entorno y en nuestra salud, sin olvidar, el potencial beneficio que tiene la escucha de espacios sonoros llenos de tranquilidad.

Desde los orígenes de la especie humana, el sonido ha sido un factor primordial para la supervivencia. En el ser humano primitivo, la capacidad de detectar depredadores y presas era clave para conseguir alimento.

Para otras especies animales los sonidos son igualmente un elemento clave para sobrevivir. Además de detectar presas y depredadores; las señales sonoras tienen un papel fundamental en el apareamiento y la crianza.

Estos sonidos que genera la fauna, además, también constituyen una variable de disfrute de la naturaleza por parte de visitantes.

Para que estos sonidos sean audibles el nivel sonoro ambiente debe ser bajo; por ello los animales son también susceptibles de sufrir impacto por ruido, lo que puede suponer un deterioro de su hábitat y una pérdida de población.

En el ser humano el acto consciente de oír se denomina escuchar. Escuchar ciertos sonidos nos permite disfrutar más del ambiente en el que estemos (por ejemplo, el sonido de las olas en la playa) o de la actividad que estemos realizando (por ejemplo, escuchar la música de un concierto). Esta capacidad de recrearse y disfrutar con el sentido del oído es casi exclusiva del ser humano.

En la forma de sentir general, el ruido es todo sonido molesto (1). En principio podríamos pensar que con dejar de escuchar o atender esos sonidos la molestia desaparecería; pero el oído humano no funciona así. A diferencia de nuestros ojos, nuestros oídos no cuentan con un mecanismo automático que permita dejar de oír.

Más allá de la molestia, el ruido tiene la capacidad de enfermarnos (tanto si atendemos a él como si no). Su presencia genera, entre otros, los siguientes efectos negativos en la salud:

El ruido, es sin duda, una cuestión de relevancia que la Unión Europea ya ha reconocido como un problema de salud pública.

En los últimos años se han efectuado esfuerzos importantes para cuantificar el impacto a la salud que supone el ruido y cómo se traduce en términos de pérdidas para la sociedad en su conjunto. (ver informe asociado «Burden of disease from enviromental noise»)

Esta situación ha hecho que numerosas administraciones a todos los niveles establezcan planes para reducir esta forma de contaminación.

Pero, en este contexto, ¿qué podemos hacer cada persona? ¿Cuáles son nuestras herramientas para protegernos frente al ruido y contribuir a su reducción?

El primer paso es el compromiso para con una misma o uno mismo, para con el resto de ciudadanía de Bizkaia, para con su fauna y para con sus paisajes sonoros de calidad. Este compromiso requiere de un acto consciente para identificar los hábitos de vida que están contribuyendo a una mayor exposición al ruido a mí alrededor, especialmente aquellos relacionados con el respeto a los lugares y momentos de descanso y relajación.

En esta línea, La Diputación Foral de Bizkaia está planificando una campaña de comunicación y sensibilización para la mejora de la convivencia sonora entre los ciudadanos y ciudadanas de Bizkaia. El objetivo es que todas las personas nos acojamos a este compromiso compartido para que la ciudadanía de Bizkaia sea respetuosa y tolerante con la necesidad de tranquilidad en los espacios y actividades que requieran silencio.

Este compromiso se materializa en acciones concretas como:

Ser conscientes de los sonidos de valor que nos rodean y poder disfrutar de ellos en silencio es parte del compromiso. Esto nos permite valorar los espacios naturales en todas sus dimensiones y respetar su uso y disfrute por parte de otros visitantes

Este compromiso compartido nacería del reconocimiento de dos realidades:

(1) La definición legal de ruido viene establecida por diferentes legislaciones europeas y estatales. En la CAPV cabe destacar la definida en el Decreto 213/2012 sobre contaminación acústica en la CAPV, que hace referencia a los agentes generadores de contaminación acústica.

Disfrutando del Silencio en Estocolmo: Guia para el Silencio

Esta iniciativa tiene por objetivo ofrecer una guía a la ciudadanía para disfrutar de los espacios tranquilos, con el objetivo de ayudar a lograr estados de bienestar a través de la estancia contemplativa y en silencio.

Poder sentirse asombrado por la naturaleza y atender a nada más que a lo que estás haciendo en ese momento (escuchar el sonido natural), tiene beneficios que ayudan a escaparse o restaurarse del estrés del día a día. En Bilbao, por su parte, se ha puesto en marcha la implantación de islas sonoras, espacios de confort acústico, como la de la plaza General Latorre de Basurto.

http://www.guidetosilence.org/

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