FOTOCOMENTARIO

EL PICO DE LAS AVES, LA HERRAMIENTA PERFECTA

Texto y fotografías: Alberto Hurtado

Las aves son seres diseñados para volar. Para conquistar el cielo, tuvieron que perder peso. Sustituyeron las escamas de los reptiles por plumas y sus dientes, por una herramienta ligera: el pico. Esto ocurrió hace 140 millones de años. Desde entonces, los picos han evolucionado adaptándose a los requerimientos de cada especie.

Aunque la estructura básica del pico es similar en todas las aves, existe gran variedad de formas. El más generalista y versátil, como el de las currucas o zorzales, es puntiagudo y medianamente largo, y permite recolectar gran variedad de alimentos, desde invertebrados hasta frutos. Otros picos más especializados conllevan una dieta específica. Las rapaces, por ejemplo, tienen picos curvos para matar y, generalmente, desgarrar a sus presas. Muchos patos y gansos tienen picos anchos para coger el material vegetal del que se alimentan. La mayoría de las garzas posee un pico largo y puntiagudo destinado a la pesca. Entre las limícolas existe una amplia variedad de formas para buscar el alimento a distintas profundidades en el barro o sobre la arena; en algunos casos tienen picos sensibles con punta flexible lo que les permite detectar y tomar el alimento entre el limo aunque no lo vean.

Los picos más especializados son, probablemente, los de los flamencos y los pelícanos. Los primeros se alimentan manteniendo su pico sumergido en el agua. El ave toma agua y luego la expulsa mediante una acción de bombeo de su ancha lengua. Entonces, unas hileras de cerdas que tiene a los lados del pico, filtran el agua devolviendo el alimento a la boca. El pelícano, por su parte, posee unos huesos elásticos a ambos lados de la mandíbula inferior. Cuando el ave impulsa su pico hacia un pez, la resistencia al agua obliga a estos huesos a curvarse hacia el exterior y la bolsa que cuelga del pico se abre y se llena de agua. En el momento en que los huesos de la mandíbula recuperan su forma el pico se cierra, si todo va bien, con el pez dentro.