GESTIÓN AMBIENTAL

Prácticas de consumo responsable

Objetivo: «Uso de envases reutilizables»

Sección de Residuos. Departamento Foral de Medio Ambiente.

El uso de envases es cada vez más habitual en la sociedad moderna. Protegen y conservan el producto, y aunque cada vez se diseñan para ser más respetuosos con el medio ambiente, es preciso cuestionar su utilidad y durabilidad. Desde la UE se promueve un consumo responsable de los envases, sustituyendo los desechables por envases reutilizables.

Desde la implantación del cobro de las bolsas de plástico en los supermercados, es un gesto habitual para muchos el llevar una bolsa reutilizable antes de salir a la compra. En breve, este acto se tornará cotidiano para todas las personas compradoras, puesto que, en aplicación de la disposición adicional segunda de la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados, el Ministerio de Medio Ambiente prohibirá la distribución de bolsas de plástico no biodegradables en 2018.

El objetivo europeo es que en 2019 se reduzca el consumo de este tipo de plásticos en un 20%, corrigiendo la actual situación según la cual cada persona ciudadana de la UE usa un promedio de 200 bolsas de plástico al año, de las cuales casi el 90% no se reutiliza.

Existen ya algunos comercios que se adelantan a las imposiciones entregando su compra en bolsas compostables que puedan ser depositadas en el contenedor reservado a la materia orgánica o quinto contenedor. Es el caso de ciertos establecimientos de la comarca del Txorierri que se han adherido a una campaña promovida por la Mancomunidad en colaboración con la Diputación, mediante la cual, las personas usuarias del quinto contenedor pueden solicitar la entrega de su compra en este tipo de bolsas previa identificación a través de una tarjeta que les acredita como usuarias. En otros municipios, como los de la comarca de Arratia o Ugao-Miraballes, se han repartido bolsas reutilizables para poder realizar las compras cotidianas.

Las iniciativas que persiguen la reutilización y la prevención de residuos van más allá de la mera bolsa, alcanzando el resto de los embalajes utilizados en el transporte de la compra. Así, municipios como Elgoibar o los de la comarca de Arratia hace ya más de un año repartieron entre sus vecinos y vecinas «tuppers» de color verde y azul a fin de habituar a las personas consumidoras a llevar desde casa un recipiente que, al tiempo que permitiera multitud de usos, evitaría la gran producción de residuos domésticos que conlleva el traslado de la compra de frescos al hogar, especialmente carne y pescado. A su vez, en la Mancomunidad de Arratia se sortearon carros de la compra en 2011. Este tipo de iniciativas también se han llevado a cabo en centros escolares, tal es el caso de la Mancomunidad de Uribe Kosta, que en 2013 y en una acción enmarcada dentro de la Semana Europea de Prevención de Residuos, repartió entre los escolares de la comarca «tuppers» para llevar el «hamaiketako».

La reutilización de envases forma parte de la rutina en el funcionamiento interno de ciertos mercados en los que la producción de residuos, además de un gasto considerable, generaba importantes problemas de espacio. Es el caso de Mercabilbao, que ya en 2009 implantó un tren de lavado de cajas de plástico para su reutilización que, además de valerle un premio de reconocimiento a su innovadora iniciativa, le permitió evitar una producción de aproximadamente 6.500 toneladas de residuo.

El ahorro de envases, además de un gesto a favor del medio ambiente, es una estrategia comercial que ya está siendo utilizada por algunos establecimientos bajo el reclamo del ahorro económico a través del envase. Por ejemplo, la cadena italiana de franquicias Saponando tiene abiertos varios establecimientos en Cataluña. En estas tiendas es posible adquirir productos de limpieza del hogar e higiene personal, ecológicos y mayoritariamente biodegradables, a granel. Así, para su traslado al hogar, existe la posibilidad de llevar un envase propio y rellenarlo en la tienda o adquirir allí mismo uno que posteriormente pueda ser reutilizado.

Una iniciativa semejante y cercana es la propuesta de la empresa láctea Bizkaia Esnea, quien en el año 2009 dispuso máquinas expendedoras de leche mediante las cuales, además de la obtención de un producto de mayor calidad al envasado en fábrica, permite a sus clientes la reutilización del envase. Estas máquinas, fácilmente reconocibles por su peculiar estética, pueden localizarse en Zalla y Balmaseda, además de en varios mercados de abastos de la capital.

También existen en Bilbao tiendas de venta de otros productos a granel tales como legumbres y arroces, frutos secos, especias, cereales, tés, cafés. Estos productos se transportan a casa en envases de papel, y en algunos casos gozan de certificado de producción ecológica, por lo que, al consumirlos, contribuimos aún más a la mejora del entorno.

La reutilización de envases es, pues, una alternativa real y a nuestro alcance. Un simple cambio de hábito, como portar bolsas y envases reutilizables antes de realizar la compra, contribuye a la disminución de residuos, lo que redunda, además de en un ahorro económico personal, en un ahorro energético y en una mejora del medio ambiente.

Promover la innovación

Pese a la prioridad de la reutilización, el proceso de reciclaje de los envases de un solo uso resulta crucial en la gestión de residuos. La innovación tecnológica permitió el desarrollo del reciclaje y aún hoy es la clave del futuro en este tema; desde que un envase se fabrica hasta que se convierte en un nuevo producto o materia prima, además de la técnica aplicada en su recogida y en su reciclado.

Una de las principales apuestas de Ecoembes en esta materia es el ecodiseño, es decir, la creación de envases más sostenibles. En este sentido, se promueve que las empresas adopten medidas innovadoras en el proceso de fabricación de envases para reducir su peso, facilitar la reutilización, mejorar su reciclabilidad o incorporar materia prima reciclada. En definitiva, impulsa que los envases tengan menor huella ambiental.

Desde 1999,  se han impulsado más de 34.350 medidas de ecodiseño que han permitido un ahorro total de 444.000 toneladas de materias primas. Gracias a esto, se ha conseguido reducir un 17% el peso de los envases. Por ejemplo, que un envase de yogurt pese la mitad, que una lata de cerveza sea un 17% más ligera o una botella de agua incorpore plástico reciclado y de origen renovable.

Iturria: ECOEMBES http://www.ecoembes.com