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La Comunidad como entorno de aprendizaje y la Red Haurren Hirien Sarea

HerriLaborategia

HerriLaborategia es un proyecto en el que está colaborando un grupo de entidades públicas y privadas (Innobasque, Ayuntamiento de Leioa, Solasgune, EHU-UPV, el equipo de Francesco Tonucci-La Città dei Bambini del CNR de Roma, Gobierno Vasco y las Diputaciones Forales de Bizkaia y Gipuzkoa) para poner en valor, compartir y extender a todos los municipios de Euskadi la idea de recuperar la Comunidad como entorno de crecimiento desde la perspectiva del aprendizaje.

Hay una idea pequeña que separa lo que hasta ahora han sido las estructuras y condiciones educativas de las necesidades de aprendizaje que necesitamos aprendices, ciudadanos, familias, educadores y políticos: la educación es una responsabilidad colectiva, pero el aprendizaje es responsabilidad sólo de quien aprende.

Espacios para el crecimiento

Esta idea implica, principalmente, una mayor confianza en las capacidades de cada persona. Capacidad para «educar» o compartir lo que sabemos, y que puede convertirse en bien común; capacidad para aprender a hacerlo sin establecer relaciones de poder; capacidad para construir proyectos colectivos que enriquezcan las derivas de aprendizaje personales y no al revés; y capacidad, en definitiva, para aprender de manera creadora.

Implica también, una noción de autonomía acorde a esa confianza. Autonomía para construir significados, para tomar decisiones, para configurar comunidades dentro de comunidades, para movernos por nuestras ciudades, para habitarlas, para encontrar el lugar que nos corresponde, para dejarnos acompañar… Un ejercicio responsable y libre, en definitiva, de nuestros aprendizajes compartidos y comunes. Los que suceden en la primera infancia, o los que hacemos en la vejez.

E implica, también, una actitud de servicio y acompañamiento en aquellas personas que asumimos funciones educativas o políticas. La madre, el educador y la política, en el ejercicio de sus funciones recuerdan esa necesaria autonomía para el crecimiento y confían en la capacidad de las personas a las que sirven.

Significa, en definitiva, que necesitamos, queremos y somos capaces de transformar los espacios y las relaciones que nos han sido más o menos útiles hasta ahora, por otras que nos dejen seguir creciendo.

Desde la responsabilidad compartida

El aprendizaje –crecer– es un proceso fisiológico que trasciende el ámbito educativo, y en consecuencia los sistemas familiares y comunitarios, sociales y políticos. Debemos asumir esta responsabilidad compartida. Nuestros municipios y nuestras ciudades son entornos en los que crecemos. Y crecemos, ineludiblemente, en función de las condiciones que éstas nos ofrecen: condiciones para relacionarnos, para movernos, incidir, escondernos, emprender, descubrir... Por otro lado, es evidente también que el crecimiento de nuestras comunidades depende del crecimiento de sus gentes, y por eso es trascendente entender la comunidad como entorno de aprendizaje o crecimiento y obrar en consecuencia. Este es un camino hacia un desarrollo sostenible, responsable y transformador.

Y en esta idea nos hemos encontrado diferentes agentes, responsables o implicados en el ámbito comunitario, y hemos querido construir una estructura que identifique, enlace y apoye proyectos existentes vinculados a esta cultura del aprendizaje. Y que, por otro lado, acompañe y promueva nuevos proyectos en nuestras ciudades.

El proyecto Herrigune de Leioa

El Ayuntamiento de Leioa lleva más de diez años trabajando en esta línea, en lo que denomina proyecto Herrigune. Y en este tiempo, ha mantenido una relación de colaboración con Francesco Tonucci y su propuesta de recuperar la ciudad como entornos de seguridad y autonomía. De hecho, ostenta el papel de Sede de la Red «Ciudades de la Infancia / UmHerri – Haurren Hirien Sarea» para Euskal Herria, constituyendo parte del trabajo que se desarrolla en el marco de HerriLaborategia.

Igual que pasa con las personas, no existen dos comunidades iguales, y por eso, es impredecible y no replicable su crecimiento. Pero sí podemos identificar condiciones mínimas o elementos imprescindibles que sean acordes a nuestra fisiología y se complementen con el contexto en el que vivimos.

Por eso, cuando el Ayuntamiento de Leioa decidió, en el año 2001, jugar a «Leioak altxor bat dauka» con las niñas y niños del municipio para celebrar el 475 aniversario de la desanexión de Erandio, ninguna de las personas que participamos en aquel juego sabíamos que el proyecto iba a trascender aquel momento y continuar creciendo hasta hoy. Pero sí sabíamos que, para «celebrar todas las personas juntas», teníamos que ofrecer la oportunidad de que estas personas-niño/as construyeran un significado propio –que hicieran suya esa celebración– y aceptar esa diversidad de significados.

Este compromiso de aceptación de la diferencia o de construir «Herrigune» desde parámetros inclusivos, se ha mantenido durante todos estos años, sintetizado en eso que llamamos el parámetro de «lo niño»: una metáfora que habla de las necesidades básicas y establece aquello que es válido para cualquiera.

Y así se ha ido configurando HerriguneLeioa como el proyecto de Comunidad que es hoy. Durante estos años se han llevado a cabo, con este mínimo común, proyectos y acciones con diferentes excusas.

Así, en el ámbito de la Gobernanza, se han desarrollado experiencias que han puesto en relación a personal técnico del Ayuntamiento y responsables políticos con la infancia, la juventud y la ciudadanía en general: Elkar Hazi, Kuboa, el Consejo de la Infancia, Ekotaldea… Para trabajar aspectos vinculados al espacio público o para habitar nuestros espacios comunes llevamos años celebrando la Marcha a Paso de Peatón, la Ondizko Familien Kanpaketa o BiziBideak, por ejemplo.

En estos últimos años, HerriguneLeioa ha centrado su trabajo también en lo que se conoce como «Leioaztarren Ezagutzen Sarea» o los espacios de Aprendizaje en la Ciudad. Ejes importantes, dentro del conjunto de Herrigune, que tienen como objetivo reHabitar la Ciudad y el entorno comunitario como lugar de aprendizaje, reCordar a las personas, sin distinciones, que son capaces de aprender y compartir, y valorar, el conocimiento emocional, práctico, científico o… poético, como bien común.

Sumarse a HerriLaborategia: proyectos para el cambio de entornos y pueblos

Es imprescindible entender que no existen fórmulas únicas para configurar nuestras comunidades como entornos de crecimiento desde esta perspectiva del aprendizaje. Pero creemos que hay iniciativas que son válidas y pueden ser transformadoras para cualquiera. Por eso, una de las líneas de trabajo abiertas, en colaboración con Francesco Tonucci, es la Red Haurren Hirien Sarea.

A los municipios que decidáis adheriros a esta Red, desde HerriLaborategia os apoyaremos con:

Más información: www.herrilaborategia.org