EDITORIAL

La conservación de la naturaleza, un compromiso activo de presente y de futuro

Bizkaia avanza desde la acción foral, alineada con las directrices vascas y europeas, a favor de un desarrollo sostenible. Para ello, y desde una visión integral de la sostenibilidad, se adoptan políticas y medidas de conservación de la naturaleza que procuren la mejora de la calidad ambiental de nuestro Territorio Histórico. Así, desde la perspectiva de la preservación del patrimonio natural y el uso sostenible de los recursos ambientales, se busca un desarrollo equilibrado del territorio y el disfrute de los tesoros que alberga nuestro diverso paisaje cultural.

Bizkaia es un territorio de lugares con ricos contrastes; de geodiversidad y biodiversidad; de paisajes seminaturales, rurales, litorales y urbanos. En todos ellos hay especies animales y vegetales de interés y, cómo no, afloramientos geológicos y rocas antiquísimas por doquier. En los mismos también están los retos de conservación, como la salvaguarda de especies de interés, y los desafíos que nos plantean temáticas como la de las especies exóticas invasoras.

A través de las distintas figuras de protección y gestión de los espacios naturales (parques naturales, biotopos protegidos, árboles singulares, Natura 2000, reserva de la biosfera), se trata de garantizar esos principios de actuación sostenibles, ahora y en el futuro. Una labor en la que nos hallamos implicadas las instituciones, los agentes activos y las poblaciones directamente asociadas a los mismos, así como el conjunto de la población de Bizkaia. En lo que respecta a la actuación de Diputación, el Departamento que dirijo realiza un esfuerzo presupuestario considerable y tiene una dedicación profesional relevante. Se trata de garantizar la protección de la naturaleza, en razón de la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, fauna y diversidad geológica. Y todo ello, a partir de la asunción de unos valores ecológicos, científicos y paisajísticos que merecen una atención preferente, y que cultivamos desde edades tempranas a través de la educación ambiental y la labor de los Parketxeak. Porque la belleza de la flora de nuestros bosques y campos, el vuelo de un alimoche o el avistamiento de delfines desde cabo Matxitxako, tienen un valor excepcional.

Este rico patrimonio natural es un legado que recibimos de nuestros antecesores, pero sobre todo es un activo de presente y de futuro. En este número, con motivo de la conmemoración de su declaración, os mostramos algunos de los espacios protegidos más representativos de Bizkaia. ¡Visítalos! ¡Conócelos! ¡Cuídalos! ¡Disfrútalos!

Iosu Madariaga Garamendi

Diputado foral de Medio Ambiente